El huerto además de ser un espacio físico o una “ocupación” del terreno para explotarlo y sacar beneficios, se está convirtiendo en un espacio de participación ciudadana y en una de las herramientas más potentes de Educación Ambiental e incluso de Educación en General.

A nivel local una gran cantidad de municipios en todas las Comunidades Autónomas está desarrollando Huertos Urbanos. Una iniciativa que devuelve la tierra a las personas. Les reconcilia con el medio y crea un espacio de convivencia y colaboración. Pero si además utilizamos estos espacios como centros de Educación Ambiental en los que  realizar actividades, charlas, etc. estaremos trabajando en pro de soluciones al problema ambiental mundial (“piensa el global, actúa en local”). Creemos por ello que es fundamental recuperar la tierra en los espacios municipales, colegios, centros de mayores, casas de cultura, etc.

Para que estos espacios compartidos sean efectivos tendremos que tener en cuenta algunos preceptos.

  1. Deben integrarse dentro de la Agricultura Ecológica. Básicamente se prohibirá el uso de pesticidas, herbicidas y abonos químicos, y se utilizará la menor cantidad de agua posible. Principalmente por una razón, no podemos crear espacios que destruyan o contaminen el suelo y los acuíferos.
  2. Debemos tener claro que no son espacios exclusivos de producción. Es decir, no podemos tener como fin principal de estos espacios obtener kilos y kilos de hortalizas (aunque si funciona bien, seguramente las obtengamos). Nuestros fines son otros y van hacia el enriquecimiento personal, la sensibilización ambiental y el feedback de conocimientos.

En cuanto a los Huertos Escolares creemos firmemente que deben ser un recurso de educación más dentro del colegio, como el gimnasio o el patio en el que realizamos Educación Física o donde salimos a dibujar de vez en cuando, o la biblioteca en donde leemos e investigamos. El huerto es un pozo de sabiduría aún sin explotar. Los niños y niñas tienen que saber de dónde proceden los alimentos que consumen y cómo se producen. Además trabajarán en su producción y aprenderán a cuidar de la tierra colaborando y ayudándose entre sí.

Pero el alcance de esta herramienta no se queda ahí. Todas las materias pueden ser revisadas a través de las tareas del huerto o creando talleres y actividades en este espacio para abordarlas. Pongamos algunos ejemplos:

  • Matemáticas: antes de realizar el semillado de por ejemplo lechugas, podemos calcular la proporción de tierra necesaria entre todos.
  • Educación Física: Sería innumerable la cantidad de tareas físicas que se puede realizar en un huerto. Por ejemplo podemos colaborar entre todos y todas haciendo una cadena para llevar agua de un punto a otro.
  • Lenguaje: podríamos buscar en el refranero popular o preguntar a nuestros familiares sobre refranes o adivinanzas que tengan que ver con frutas y verduras y buscar los significados, por ejemplo.
  • Dibujo y artes plásticas: tanto técnico diseñando parcelas o nuevos espacios de cultivo, como artístico dibujando las partes de la planta, etc..o utilizando materiales del huerto para crear (hojas, piedrecitas, etc..

El abanico de posibilidades es infinito.

Podemos pensar que para realizar un huerto es necesario contar con un gran espacio. Nada más alejado de la realidad. Si tenemos un espacio que dedicar al huerto en el patio escolar sería perfecto, pero si no lo tenemos siempre podemos hacerlo en macetas o mesas de cultivo, dejando espacios en las clases para nuestras semillas, etc.

Todos y todas estarán encantados de colaborar con un proyecto así en los centros escolares, desde profesores y profesoras, comedor, conserjes, etc. Al final acabará convirtiéndose un proyecto ilusionante e integrador en el que todos y todas querrán participar.

Qué ofrecemos desde Angelband:

Desde Angelband podemos ayudar a crear un espacio y gestionar todo un curso de aprendizaje de la tierra. Nosotros te proponemos:

– Creación y mantenimiento del espacio físico.

– Programa educativo para un año lectivo en colaboración con el equipo docente y demás personal interesado.

– Creación de un espacio web en el que compartir experiencias y conocimiento.

Si crees que podemos ayudarte a crear tu huerto colaborativo contacta con nosotros.